Jose de la Rua tiene 92 años, vive sólo en un piso de Ciudad
Real, ferroviario de profesión y al que le gusta la lectura, historia sobre
todo, pero “de la restauración para acá”.
Ha sido entrevistado en la franja horario de 9 a 10 en el
programa de la Ser, A vivir que son dos días.
(a partir del minuto 25)
La conversación no ha alcanzado los niveles de una buena
entrevista, y es que el teléfono a veces no consigue romper la distancia entre
dos puntos; pero lo que me ha llamado la atención es el final, cuando Javier
del Pino y Millas le preguntan cómo se mantiene informado de la situación actual.
Oye la radio, y sobre todo “lee el teletexto de alguna emisora y los titulares”. El teletexto, eso que
hace años nosotros abandonamos, reemplazándolo por el ordenador y después por
los Smartphone, y es que dice Jose de la Rua que no está tan pendiente de las
noticias porque ahora “le atormentan”.
Para mí Jose representa un sector de la audiencia que abrumada
por tanta información, a veces repetitiva e inquietante, busca otra manera de apartarse,
no están desconectados, pero sí quieren distanciarse en determinados momentos.
Y es que estamos en nuestra casa, con acceso a la tv
convencional, plagada de informativos especiales, la radio con boletines interminables,
y a veces queremos aislarnos y dejar de seguir el último conteo de ingresados,
infectados y fallecidos.
Estamos saturados de información, que no digo que no sea
necesaria, pero echo en falta una programación alternativa en la radio
convencional, programas a temporales, con música, entrevistas con otros temas,
donde nos cuentes cosas de arte, libros, historia… , o como se riegan las
plantas, todo vale si está bien contado.
Creo que en la radio convencional hay un hueco para otros
programas en este momento, no se trata de negar la realidad, pero si ofrecer
otra alternativa. Alguien me puede decir que para eso están ya los podcast,
Spotify y Netflix.
Sí, pero en la radio todavía cabe esta opción, en este momento
y en condiciones normales, y me refiero a esos largos fines de semana de fútbol,
desde las doce de la mañana, en todas las cadenas (que por cierto, que pericia
los periodistas deportivos en estos días, un mes hablando de fútbol…., sin
fútbol).
No digo que la radio convencional abandone la información, que
es junto con el deporte su fuente de ingresos publicitarios, pero con los
medios actuales, emisiones dobles como Ser + y Cope más, bien podrían
diversificar la programación, intentando buscar los nuevos oyentes, que ahora no
se acercan al medio y, rejuvenecer la audiencia radiofónica.

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